GUSTO DE MÍ

Casi desde que comencé éste proceso, me acostumbré a charlar conmigo misma, al escribir éste testimonio, hago exactamente lo mismo. Por qué, ahora puedo sostener esto?...Y quizás algo me hizo click, algo interno… casi toda mi vida he luchado con los kilos o mejor dicho contra los kilos, a lo largo de estos años (40 y pico, tengo 51) me he sometido a toda forma conocida de pérdida de peso, obvio que bajaba, pero todo retornaba otra vez y cada vez peor, hasta que el año pasado llegué a un punto de abandono de mi misma que si lo miro en retrospectiva, me parece increíble. Todo el mundo me decía que estaba gorda y yo no lo veía y además me enojaba mucho y me ponía todo tipo de excusas, que la edad, que el frío, que el calor, que la fibromialgia, que las fiestas, etc. Iba al médico y lo primero que me decían era que tenía que adelgazar y me vocecita interna decía “jaja está loco” y seguía en el desbarranque y con la falsa ilusión de que en cuanto yo quisiera, adelgazaba, ja, como si fuera fácil!!. Hasta que en agosto hice un viaje y al regresar vi las fotos y…Guau!!! Me dije a mi misma, esa no soy yo, no me gustó nada lo que ví, NO GUSTÉ DE MI, y entonces decidí darme la última oportunidad y comencé a escuchar a mis compañeras de viaje (mis madrinas en salud), ellas me dijeron que sí se puede y me pasaron un número de teléfono…así, di con Sergio, me comuniqué y arreglé para ir, cuando llegó el día, no fui,… excusas y comencé a dialogar internamente conmigo y por suerte ganó mi voz en salud y a la otra semana fui, fue el 19 de octubre, al otro día era mi cumpleaños, se lo dije al grupo y Sergio me dijo “ a mirá…que importa, vos ya estás en plan, no hay excusas”, obvio me fui enojada, pero como soy muy bien portada, le hice caso y a la semana siguiente fui de nuevo, Sergio me dijo a qué peso saludable tenía que llegar y mi vocecita interna tóxica me dijo, “ja está loco, nunca lo vas a lograr”, sinceramente, seguí yendo porque ya había pagado, pero en ese mes, me hice permeable a lo que me llegaba del grupo y además estaba bajando de peso y comiendo rico y dándome cuenta de que la obesidad es una enfermedad y que en lugar de enfrentarla tenía que amigarme con ella para aceptarla y poder convivir con esa vocecita tóxica que me va a acompañar el resto del camino. Comprendí que sola no lo habría logrado nunca, el apoyo del grupo me sostuvo y me sostiene hasta hoy, personas que como yo, tienen el mismo vínculo problemático con la alimentación y han actuado y tienden a actuar de la misma forma y con la misma inconsciencia que yo. Estamos en esto juntos y juntos se puede lograr. Hoy a 8 meses del comienzo, casi 20kg abajo, disfruto de mi persona, disfruto de las reuniones, me encanta ir a comprarme ropa, camino y no me canso, voy al médico y ya no me dicen que tengo que adelgazar, jaja me piden el teléfono de Sergio!!!

No es un camino fácil, es un camino de encuentro con uno mismo, a veces doloroso, a veces alegre, siempre trabajoso, la fuerza que me da el grupo es fundamental, mi grupo, mis compañeros en el camino, estoy agradecida infinitamente por pertenecer. Hoy me paro frente al espejo y pienso,” que linda mujer, por dentro y por fuera. Que valor tengo para enfrentar el día a día con esta enfermedad, pero ojo, puedo hacerlo porque pertenezco a mi grupo de compañeros, andamos juntos por este sendero difícil pero hermoso, y nos sostenemos siempre, uno a otro y entre todos.  Gracias a esto es que hoy me miro y siento que después de mucho tiempo nuevamente: GUSTO DE MI.

Janet Aguirre Caldas