La avena es una planta herbácea de la familia de las gramíneas, con largas espigas. De ellas se obtienen los granos de este cereal, que es el séptimo cereal mas consumido en el mundo.

Sus usos son diversos, principalmente destinada a alimentación animal, pero cada vez más  presente en el consumo humano, especialmente en deportistas debido a sus propiedades energizantes. Es además uno de los alimentos principales para elaboración de bebidas vegetales para quienes son intolerantes a la lactosa.

Se trata de un cereal rico en grasas de origen vegetal, proteínas e hidratos de carbono de fácil absorción. Tiene un alto contenido de vitaminas del grupo B y minerales como  magnesio, hierro, sodio y potasio además de un elevado contenido de fibra que contribuye al buen funcionamiento intestinal.

Su consumo es ampliamente recomendado dentro de una dieta sana  y equilibrada.

Si repasamos las propiedades nutricionales de la avena, veremos que al igual que otros cereales su principal nutriente son los hidratos de carbono, pero además nos aporta alrededor de un 15% de proteínas vegetales, y aunque la avena contiene una mayor proporción de  grasas, éstas son del tipo cardiosaludable (monoinsaturadas y poliinsaturadas). A diferencia de otros cereales, en el caso de la avena solemos consumir su grano completo, por esta razón es una buena fuente de fibra.

5 beneficios de la avena:

(1) Fuente de energía de larga duración: La avena contiene un 70% de hidratos de carbono. Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía de nuestro organismo, y además esta energía nos la va aportando de forma paulatina, hecho que nos facilita disponer de energía durante más tiempo. Probablemente esta función favorece que uno de los momentos de consumo estrella de la avena sea por la mañana, durante  el desayuno.

(2) Brinda saciedad: Gracias a que nos aporta la energía de forma paulatina y a su contenido en proteínas, la avena tiene un  efecto saciante. Esta característica la diferencia de otros cereales y la hace un ingrediente ideal para evitar picar entre horas y reducir ese vacío en el estómago que se siente a veces entre comidas.

(3) Previene el estreñimiento: La avena aporta entre el 10 y el 12% de fibra. La parte soluble de dicha fibra está formada principalmente por betaglucanos, componente peculiar de la avena. Una de las características de la fibra soluble es la capacidad de aumentar el volumen y viscosidad de las heces gracias a que fermenta en el intestino. Este aumento de tamaño presiona las paredes del intestino y activa sus movimientos aumentando la frecuencia y volumen de las deposiciones.

(4) Buena para el corazón: Los betaglucanos de la avena ayudan a reducir el colesterol sanguíneo y eso disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares. La fibra soluble, es  capaz de “secuestrar” el colesterol en los intestinos (como una esponja) y expulsarlo sin que lo absorbamos. Por otro lado, las grasas cardiosaludables de la avena también ayudan a reducir el colesterol malo de la sangre potenciando este efecto.

(5) Modula la llegada de azúcar en sangre:Gracias a un mecanismo similar al que afecta al colesterol, los betaglucanos actúan sobre la glucosa. Cuando el bolo alimenticio llega al intestino delgado, la alta viscosidad provocada por la fibra soluble retrasa la absorción de los nutrientes, en este caso la glucosa (presente en los hidratos de carbono y en los azúcares). Esta característica hace que la glucosa entre más despacio al torrente sanguíneo y se aproveche mejor, disminuyendo el riesgo de diabetes o ayudando a controlarla.

Estos cinco beneficios de la avena son  buenos motivos para plantearnos su incorporación  a nuestra alimentación habitual, animate!

Lic.Nut.Ianna Lakierovich

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