Entendamos un poco como cada uno se va encerrando dentro de su propia cárcel de la obesidad.
Si tu propósito es simplemente bajar de peso, haces lo mismo de siempre, te pones excusas para no cambiar, es obvio que no estás dispuesto a pagar el precio que tenes que pagar para revertir tu historia de sobrepeso u obesidad.
Ahora, que tal si cambias el bajar de peso por recuperarte de una enfermedad crónica llamada obesidad.
Si en lugar de hacer lo mismo de siempre, te propones hacer cambios en tu vida. Agregar movimiento, beber mayor cantidad de líquidos y comer en cantidad y calidad adecuadas.
Si en lugar de ponerte excusas, aceptas. ¿Aceptar lo que? Aceptar que lo que tenes no son solo kilos de más sino como ya te mencione, una enfermedad llamada obesidad. Aceptar el tratamiento que te indiquen sin hacerle modificación alguna, sin negociar ni un punto ni una coma.
Si en lugar de pensar que esto no es para vos, te dispones a hacer a pesar de. A pesar de que te cueste, a pesar de que no tengas ganas. Simplemente, hacer.
Te puedo asegurar que adelgazar VALE LA PENA. Presta atención al término vale la pena, tiene dos palabras principales, valor y pena. El valor de la recompensa, del logro, del resultado añorado pero no sin la cuota de sacrificio necesaria para lograrlo (pena)
Animate, VALE LA PENA!
SERGIO BREITFELD
sergio@drbreitfeld.com

