estrenimientoSe entiende por estreñimiento la dificultad para movilizar el intestino en forma natural y sin grandes esfuerzos. El ritmo intestinal de cada persona  es diferente y puede variar mucho de una persona a la otra.

En nuestro país,  1 de cada 5 personas sufre de estreñimiento, y es mucho más frecuente en el sexo femenino, siendo los grupos más vulnerables las mujeres embarazadas, mujeres en climaterio, ancianos y personas que siguen un plan de adelgazamiento.

El estrés la ansiedad y la depresión, así como el ritmo de vida acelerado y la falta de tiempo son algunas de sus causas.

También el sedentarismo, la alimentación pobre en fibra y la insuficiente ingesta de líquidos, contribuyen  con el enlentecimiento del ritmo intestinal.

Lo más saludable es afrontar el estreñimiento desde un punto de vista global, realizando modificaciones en el estilo de vida.

La actividad física resulta fundamental, y el abordaje nutricional es imprescindible, a través de conductas alimentarias adecuadas.

Recomendaciones dietéticas:

Incluir alimentos ricos en fibra tales como verduras (espinaca, lechuga, espárragos, brócoli, calabaza, remolacha, repollo, rúcula, berro), leguminosas (lentejas, porotos, garbanzos, arvejas) y frutas, preferentemente crudas. Las frutas cítricas agregan un efecto laxante por su propia acidez.

El yogur y otras leches fermentadas contienen bacterias que ayudan a equilibrar la flora del intestino y estimulan el peristaltismo por lo que están especialmente recomendados.

Preferir los cereales integrales: panes, arroz masas para tartas, pastas, ya que estos aportan una cuota mayor de fibra alimentaria.

Beber abundante cantidad de líquidos al día, seleccionando entre agua natural, caldos, jugos de frutas. Puede resultar efectivo beber líquidos fríos en ayunas. Disminuir el consumo de gelatina y te por su poder astringente.

Los aceites ejercen una importante acción favorecedora del movimiento intestinal por su potencial lubricante, emplearlos en las cantidades adecuadas resulta de gran importancia. Evitar alimentos astringentes tales como el membrillo, arroz, manzana cocida, banana, polenta y queso de corte. En el caso de consumir queso optar por quesos blancos, ricotta o requesón.

Realizar una alimentación variada, comer en forma ordenada y fraccionada, en un ambiente tranquilo y sin interferencias, masticando bien los alimentos son aspectos vitales para favorecer una buena digestión.

Es importante destacar que el uso de laxantes puede generar un circulo vicioso difícil de revertir, y solo deben ser utilizados bajo indicación médica.

Lic.Nut. Ianna Lakierovich

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