Si hay algo que cualquier persona que inicia un plan de adelgazamiento sabe, es que el efecto rebote es algo inevitable, ya sea por experiencia propia o por comentarios de terceros que con suma firmeza repiten “ojo con el efecto rebote”.
Efecto rebote o efecto yo-yo es un término poco afortunado dentro del cual entra lo que cada uno quiera imaginarse. En general estos términos se refieren a la repetición de ciclos de adelgazamiento a través de dietas restrictivas desde el punto de vista calórico con la posterior reganancia parcial o total de los kilos bajados.
¿Que hay de realidad en todo esto?
Lo que llamamos adaptación del metabolismo que no es otra cosa que la respuesta del organismo frente a un adelgazamiento intencional. Esta respuesta consta de un enlentecimiento del metabolismo (gasto energético) por disminución del capital muscular, señales provenientes del cerebro que claman por mas comida y aumento del apetito por aumento de la ghrelina en sangre. Todo esto son respuestas adaptativas normales.
La otra gran verdad es que, cambios temporarios en el estilo de alimentación de una persona hechos sin ningún tipo de supervisacion médica, es una pérdida de tiempo. La simple idea de que uno puede perder algo de peso, volver luego a los viejos hábitos alimentarios y mantener los kilos bajados es pura ciencia ficción. Que quede claro, no hay efecto rebote posible si uno entiende que todos los cambios que uno hizo para adelgazar los va a tener que sostener en el tiempo (alimentación saludable + ejercicio). Si se entiende que todo este proceso tiene que ser realizado bajo supervisacion de un profesional y dentro de lo posible con soporte grupal que genere un compromiso a largo plazo.
La gente no vuelve a ganar parcial o totalmente los kilos bajados porque no entiende, no tiene voluntad o un sinfín de adjetivos que de forma muy folklórica la gente adjudica a cualquier persona con este problema. Que quede claro, hay adaptaciones metabólicas de fondo y quizás la no aceptación aun por parte de la persona de la severidad de esta enfermedad llamada obesidad y de los recursos terapéuticos que son necesarios implementar para lograr un adelgazamiento en primera instancia y un mantenimiento saludable en segunda.
Emprender un proceso de adelgazamiento no es simplemente ponerse a dieta con el simple objetivo de bajar algunos kilos, emprender un adelgazamiento es estar dispuesto a comenzar un viaje de profunda transformación que llevara a la persona a transitar un verdadero proceso de sanación tanto a nivel físico, mental y emocional.
DR. SERGIO BREITFELD sergio@drbreitfeld.com

