MAS ALLA DEL ADELGAZAMIENTOEstamos comenzando un nuevo año y con él vienen las promesas que todos se hacen ese 31 de Diciembre antes del brindis. Te suena el “este año sí, me lo propongo y voy a adelgazar”. Que rápido te olvidaste que esa es la promesa que te venís haciendo desde tiempos inmemoriales. Seguramente en alguno de esos intentos lograste bajar de bajar de peso y quizás hasta mantenerlos abajo por algún tiempo.

Te propongo este año mirar más allá del adelgazamiento, porque adelgazar ya sabes. Lo que la mayoría no sabe hacer es lograr un cambio real en sus vidas que les permita mantener esos kilos abajo en el tiempo. ¿Por qué recuperan sus kilos? ¿Qué falló? ¿Padecieron el famoso efecto rebote? Te voy a explicar brevemente porque entre el 80 y el 95% de las personas que logran bajar de peso, al cabo de 2 años los vuelven a recuperar para que de esa manera puedas replantearte tus objetivos.

Básicamente hay tres factores que influyen en este proceso de reganancia de peso. El primero es la disminución del metabolismo basal cuando una persona baja de peso. A medida que uno va perdiendo kilos, el organismo como mecanismo de supervivencia se va haciendo más eficiente, necesita menos combustible para funcionar. Es como si tu cuerpo pasara de consumir como una 4 X 4 y pasara a consumir como un autito 1000cc. Por lo tanto necesitas mucho menos comida para cubrir tus necesidades básicas.

El segundo factor es el derivado de una serie de hormonas y péptidos que van a luchar titánicamente para que tu peso vuelva a ser el de antes. Dos de las más estudiadas son la Ghrelina y la Leptina. La Ghrelina aumenta el apetito y se sabe que cuando uno empieza un proceso de adelgazamiento, aumenta sus niveles en sangre. La segunda es la Leptina. Esta es fabricada por las células grasas y es la que indica que hay suficiente reserva de energía por lo tanto no se debería ingerir más alimento (supresora del apetito). ¿Qué pasa cuando uno adelgaza? Las células grasas empiezan a encoger, se van vaciando y por lo tanto empiezan a disminuir los niveles de Leptina. Ergo, esa saciedad que tenía al inicio, se empieza a ir.

El tercer factor es hacer depender todo este proceso en la fuerza de voluntad. Gran error. La fuerza de voluntad es una fuente limitada de poder. Hoy la tengo y mañana no. Arranco el día, pongo voluntad para preparar a los niños para ir a la escuela, pongo mucha voluntad en rendir en mi trabajo, pongo voluntad en un sinfín de cosas que tengo en el día y cuando necesito la voluntad para decir que no a algo rico o para ir al gimnasio, se me terminó.

Por lo tanto queda claro que necesito poner mucho de mí y durante mucho tiempo para lograr no sólo adelgazar, sino lo más importante mantenerlo en el tiempo. Sabiendo que el metabolismo basal bajará si o si, tendré que ser más eficiente. Medir siempre la calidad y cantidad de lo que como y entender que hay una única cosa que puede mantenerme el rango metabólico elevado y es el ejercicio. Ejercicio que tendré que incorporarlo como parte fundamental de mi nuevo estilo de vida. Buscar consumir alimentos que no me provoquen un aumento en las ganas de comer como lo son todos los alimentos ultraprocesados. Estos alimentos ultraprocesados tienen una alta carga de azúcar, esto lleva a un aumento de la insulina en sangre que si es mantenida en el tiempo llevará a una hiperinsulinemia que bloquea a los receptores de Leptina y volvemos a no saciarnos nunca.

Y finalmente, entender que a esta enfermedad no se le gana con fuerza de voluntad. Capaz que la fuerza de voluntad te sirve para comenzar. Pero para ir en contra de todas las probabilidades, para ganarle a tu propio organismo vas a tener que creer mucho en vos y en tus posibilidades, créeme que las tenes. Tendrás que tener muchas ganas de revertir tu historia, de ser otro y por último lograr una disciplina que hasta ahora no la tuviste. Vas a tener que repetir y repetir de manera casi obsesionada algo diferente. Llevar a diario un registro de comidas, no dejando nada librado al azar, medir exactamente la cantidad de líquido que tomas en el día y llevar una rutina de ejercicios que esté puesta en tu agenda y sea prioritaria al momento de planificar tu semana. Por lo tanto como verás no es voluntad, es trabajo, dedicación y muchísimo esfuerzo.

Por lo tanto cuando te pongas metas para este nuevo año, elegí una trascendental, una que te vaya a cambiar tu vida, que la quieras mucho, que estés dispuesta a trabajar por ella día a día. Una meta que te haga sumamente feliz cuando la logres. Una meta que te lleve a otro nivel como persona cuando la logres, que la recuerdes como un antes y un después en tu vida.

No te pongas como meta adelgazar, ponete como meta cambiar tu vida.

Te espero en la llegada.

SERGIO BREITFELD
sergio@drbreitfeld.com
facebook.com/DrBreitfeld/

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