ENFERMEDAD CARDIOVASCULARLa prevalencia de la obesidad a nivel mundial está creciendo rápidamente y representa uno de los principales desafíos de la salud pública. Esta estimado en 1.5 billones y proyectado a 2.3 billones de personas con sobrepeso a nivel mundial.

Podríamos definir a la obesidad como una enfermedad crónica de origen alimenticio endocrino metabólico que puede tener una base genética, caracterizada por un aumento de la grasa corporal y una disminución del gasto energético. Es una enfermedad crónica, progresiva, involuntaria, sobreadaptativa y que no tiene techo.

La obesidad en personas de mediana edad es considerada factor de riesgo de muchas enfermedades relacionadas con la edad, disminuyendo la expectativa de vida en aproximadamente siete años. Este dato nos pauta que por primera vez en la historia moderna, la expectativa de vida en nuestros países comenzará a disminuir a no ser que el rápido incremento en la prevalencia de la obesidad pueda ser revertido.

La obesidad es considerada una enfermedad inflamatoria crónica debido a un aumento del estrés oxidativo. Esto lleva a que se la asocie a un sinfín de otras patologías. Ya hemos visto su asociación al cáncer, la diabetes y el hígado graso. Ahora veremos su asociación a distintas patologías cardiovasculares.

Los obesos tienen menos calidad de vida y una esperanza de vida más corta que los individuos promedio. Estudios epidemiológicos han demostrado que la obesidad es un factor de riesgo mayor de enfermedades cardiovasculares, incluidas la enfermedad coronaria, la insuficiencia cardiaca, la fibrilación auricular, las arritmias ventriculares y la muerte súbita

La obesidad, junto con el sobrepeso, es el factor de riesgo cardiovascular más común en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio. Más de dos tercios de los pacientes con enfermedad coronaria tienen sobrepeso u obesidad

Por otro lado cada año se diagnostican más de 400.000 casos nuevos de insuficiencia cardiaca, y aproximadamente 3 millones de personas presentan síntomas de insuficiencia cardiaca en Estados Unidos, por lo que se la considera la nueva epidemia cardiovascular del siglo XXI. Las personas con obesidad tienen el doble de riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca que los sujetos con un IMC normal

En definitiva, la obesidad es un factor de riesgo cardiovascular común que se asocia a varias enfermedades cardiovasculares y está vinculada no sólo a enfermedad coronaria, sino también a alteraciones del ritmo cardiaco y la función ventricular.

Controlar esta enfermedad llamada obesidad, no solo implica la pérdida de peso corporal, sino lo más importante, mejorar la calidad de vida de aquellas personas que la padecen.

DR. SERGIO BREITFELD
sergio@drbreitfeld.com

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