Comemos por un sinfín de razones, pero usualmente no por hambre.
Porque comemos lo que comemos? Generalmente en base a lo que tenemos a nuestro alrededor. Comemos de mas por la familia y los amigos, por lo colorido del envoltorio, por lo atractivo del nombre o el rotulo que le ponen, por como se ve, por como huele, comemos por distracción, porque estamos apurados, simplemente porque está disponible. Comemos porque nuestros amigos comen, porque algo es gratis o esta de oferta, porque está al alcance de la mano, porque sabe bien. Pero nunca por hambre.
Entonces, que tal si empezamos a cambiar nuestra manera de relacionarnos con la comida, si empezamos a modificar nuestro vínculo con el entorno toxico que nos rodea.
Empecemos por:
- No hagas visible a tus ojos aquellas cosas que sabes no podes manejar. Fuera del alcance de mi vista, fuera de mi cabeza.
- Usa plato de postre, eso te va a llevar a que comas lo que está servido en el plato. Si traigo la fuente de comida a la mesa, eso significara que está disponible para mí, por lo tanto lo voy a comer, sin tener hambre!
- Planifica, aprende a manejarte con una hoja de ruta. Aprende a anticiparte a las diferentes situaciones. Si pones piloto automático, lo que te va a salir es gordo! Los obesos recuperados no solo están flacos, sino que actúan como flacos, no dejan nada librado al azar.
- Anda despacio, tomate tu tiempo para comer, por lo menos 20 minutos. Está demostrado que comiendo más lento vas a comer menos y más importante aún, le estas dando tiempo a que la señal de saciedad llegue a tu cerebro.
- Hacelo simple, pocas opciones de comida al momento de armar tu menú semanal. Pocas cosas para elegir, si tenes muchas opciones seguramente termines comiendo de mas. Hay estudios que demuestran que dándole a una persona tres opciones de comida para elegir termina en un incremento de un 23% en la cantidad de comida comparado con aquellas personas que se les brindo una única opción.
- Presta atención a tu entorno, a quienes se sientan a comer contigo. Cuanto comas vos, dependerá en gran parte de cuanto coman aquellos que se sientan a la mesa contigo.
En suma:
- Hace visible aquellos alimentos que podes comer y aleja del alcance de tu vista aquellos alimentos con los cuales no sabes moderar.
- Come en plato de postre, esa es tu medida. No lleves la fuente de comida a la mesa, para un gordo, si está disponible significa que es para mí.
- Planifica, aprende a elegir y maneja porciones razonables.
- Come despacio, recorda los 20 minutos que necesita tu organismo para recibir la señal de saciedad.
- Aprende a manejarte con pocas opciones de comida, maneja un menú corto.
DR. SERGIO BREITFELD

