La prevalencia de la obesidad a nivel mundial está creciendo rápidamente y representa uno de los principales desafíos de la salud pública. Esta estimado en 1.5 billones y proyectado a 2.3 billones de personas con sobrepeso a nivel mundial.
Podríamos definir a la obesidad como una enfermedad crónica de origen alimenticio endocrino metabólico que puede tener una base genética, caracterizada por un aumento de la grasa corporal y una disminución del gasto energético. Es una enfermedad crónica, progresiva, involuntaria, indolente, sobreadaptativa y no tiene techo.
Sus complicaciones incluyen dibetetes mellitus tipo 2, dislipemia, hipertensión arterial, patología cardiovascular, apnea del sueño, problemas psicosociales, patología articular y diferentes tipos de cáncer.
CRITERIOS PARA LA UTILIZACION DE FARMACOS EN EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD
Según el Consenso Latinoamericano de Obesidad, la indicación de fármacos para el tratamiento de la obesidad debería estar indicada en las siguientes condiciones:
1) Pacientes con IMC mayor o igual a 30.
2) Pacientes con IMC mayor o igual a 25
3) Cuando la obesidad está asociada a otros factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes tipo 2, hiperlipidemia, etc.
4) Cuando con otros tratamientos convencionales no se ha logrado el objetivo.
CARACTERISTICAS IDEALES DE UN FARMACO PARA EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD
• Tener eficacia comprobada
• Efectos adversos tolerables y transitorios
• Acción terapéutica final sea sobre el tejido adiposo (no sobre el agua ni el musculo)
• No cause dependencia
• No sea adictivo
• Ser accesible (costo razonable)
INDICACIONES DE LA FARMACOTERAPIA EN OBESIDAD
La farmacoterapia no debe ser considerada como criterio único de tratamiento y si en algunos casos como terapia coadyuvante al tratamiento de reeducación de hábitos alimentarios e implementación de la actividad física. Debe ser indicada y controlada por médicos.
La FDA (Food and Drug Administration) establece que los fármacos considerados eficaces para el tratamiento de la obesidad, son aquellos que producen una pérdida de peso de por lo menos 5% mayor a un placebo (OMS, 2004)
Ahora, los fármacos que promueven una pérdida de peso no son una solución para el mantenimiento de un peso saludable ni para mejorar el estado de salud general del paciente. La farmacoterapia en estos casos no es solamente la respuesta incorrecta al problema de la obesidad, sino que es la respuesta incorrecta para una pregunta incorrecta. La pregunta sería: Con que herramientas efectivas contamos para facilitar una pérdida de peso.
Ahora, si reformulamos la pregunta y la planteamos de esta manera: Con que herramientas efectivas contamos para facilitar el mantenimiento de un adelgazamiento? Entendiendo por etapa de mantenimiento el mantenimiento del peso posible por un periodo de 24 meses, ninguna droga de las que mencionaremos es la respuesta para esta pregunta.
ULTIMOS FARMACOS AUTORIZADOS PARA LA PERDIDAD DE PESO
Autoridades de la UE aprobaron recientemente la combinación de Naltrexona y Bupropion. Esta combinación conocida como Contrave también fue aprobada por la FDA para su uso en los Estados Unidos. Un panel de expertos de la UE también recomendó la aprobación del Liraglutide comercializada por Novo Nordisk como Victoza en Europa y Saxenda en los Estados Unidos. Otras tres drogas aprobadas por la FDA también están disponibles para su uso en los Estados Unidos: Lorcaserin comercializada bajo el nombre de Belviq; la combinación de Fentermina y Topiramato comercializada bajo el nombre de Qsymia; y Orlistat.
Qsymia provoca una pérdida de peso de alrededor del 10% del peso corporal en un periodo de 1 a 2 años. La fentermina es una amina simpaticomimético con actividad farmacológica similar a la anfetamina por lo que no es segura para usos prolongados en el tiempo. Dentro de los efectos secundarios esta la elevación de la presión arterial, una de las complicaciones de la obesidad en sí. Ganamos muy poco si un tratamiento causa las complicaciones de la condición que estamos tratando de evitar. El topiramato es una droga antiepiléptica. Puede y generalmente da, fatiga y nauseas.
Contrave, combinación del antidepresivo bupropion y naltrexona, droga utilizada para el tratamiento de las adicciones, aparece según los últimos estudios como un poco menos efectiva que Qsymia y con efectos secundarios menos agresivos aunque las nauseas aparecen como un efecto secundario común con el uso de este fármaco.
Lorcaserin, es un agonista de los receptores de serotonina, produce una reducción de entre un 5-10% del peso corporal total cuando es combinado con modificación en los hábitos alimentarios e incorporación de actividad física. Efectos secundarios: ansiedad, visión borrosa, dolor en hipocondrio derecho, mialgias, sudoración fría, confusión, tos, depresión, ardor miccional, disnea, mareos, taquicardia o bradicardia, fiebre, cefalea, congestión nasal, nauseas, erecciones dolorosa o prolongada.
Liraglutide es un agonista de un péptido similar al glucagon 1 (GLP)-1. Aumenta la producción de insulina y pude provocar una disminución en la gluconeogenesis. Su uso en el tratamiento de la diabetes es claro, ahora, exactamente como provocaría un descenso de peso aun no lo es. Dentro de los efectos secundarios más comunes tenemos nausea, diarrea o constipación y cefalea. Su método de aplicación es mediante una dosis diaria en forma de inyectable. Actualmente Novo Nordisk está en la fase de desarrollo de un nuevo análogo del GLP-1 llamado Semaglutide bajo la forma de aplicación de 1 vez por semana. Se ha visto en esta fase de desarrollo una mayor disminución en los niveles de HgA1c.
Orlistat, que inhibe la lipasa intestinal, es efectivo solo si es acompañado de una dieta con cierto componente graso y es asociado con varios efectos secundarios antisociales que limitan su utilización. Dichos efectos secundarios son: diarrea, esteatorrea, dolor abdominal, flatulencia, incontinencia fecal y reducción de los niveles de vitaminas liposolubles.
EFECTIVIDAD DE LA FARMACOTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD
Es claro que existe un lugar para la farmacoterapia en el tratamiento de la obesidad así como lo hay para la cirugía bariatrica, pero este lugar debería ser pequeño. Debería ser pequeño porque este problema serio de la población mundial llamado obesidad se arregla con cuchillo y tenedor. Como sociedad, deberíamos hacer todo lo que está a nuestro alcance para asegurarnos que dentro de la población de obesos, sean pocos lo que necesiten como opción terapéutica la farmacoterapia o la cirugía bariatrica.
Volvamos a las preguntas que nos hacíamos al principio. Qué tal si nos hacemos esta pregunta aun más ambiciosa? Cuáles son las opciones terapéuticas que tenemos para bajar de peso, llegar a un buen estado de salud mental, físico y emocional, mantenerlo en el tiempo y poder transmitir estos nuevos hábitos alimentarios al resto de la familia?
Los fármacos claramente no son la respuesta a esta última pregunta.
Dr. Sergio Breitfeld
BIBLIOGRAFIA
– Waden T, Stunkard A: Handbook of Obesity Treatment. New York, USA. 2002
– Olszewer E, Jaldin C: Visión de la practica ortomolecular en la obesidad. San Pablo, Brasil. 2008.
– Mayo Clinic. Lorcaserin (oral route). Recuperado el 6 de noviembre de 2015, de http://www.mayoclinic.org/drugs-supplements/lorcaserin-oral-route/side-effects/drg-20075668
– R. John Rodgers. Anti-obesity drugs: past, present and future. Recuperdo el 6 de noviembre de 2015, de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3424459/

