Existe una creciente industria empeñada en hacernos creer que estamos rodeados de elementos dañinos y perjudiciales para los cuales existe una solución a un precio asequible.
Las dietas detox se han extendido por todo el mundo, una moda que promete depurar las toxinas del cuerpo a base de jugos y batidos verdes.
Sin embargo, cada vez más especialistas coinciden en discrepar con esta tendencia alimentaria, advirtiendo de que no solo no son eficaces, sino que en muchos casos resultan contraproducentes.
Comenzando por el concepto de “toxinas”, cabe recordar que nuestro organismo ya posee mecanismos más que eficaces de homeostasis, para conseguir que todo lo que el cuerpo necesita este en los lugares adecuados. En nuestras células, los limites de sodio, potasio o magnesio se encuentran dentro de rangos concretos, y contamos con rutas celulares que se encargan de mantenerlos, evitando perdidas o excesos.
Nuestro cuerpo se libera de las sustancias sobrantes, fundamentalmente, mediante dos órganos: El riñón, que produce orina y se encarga de las sustancias solubles en agua, y el hígado, que se ocupa de las sustancias liposolubles.
Bajo la denominación de “detox” se engloba una amalgama de creencias, con más peligros que beneficios, ya que no se trata solamente de jugos, sino que en muchos casos se acompañan de comprimidos, capsulas, infusiones, o incluso, dietas que incluyen consejos como el ayuno, que cuentan con poco o ningún sustento científico.
En 2014, investigadores de la Universidad de Medicina y del Instituto de Salud Cardiovascular de Sídney, Australia, publicaron una completa revisión de estos planes detox, alertados por el boom de lo que ellos mismos denominaron “industria del detox”, y las pocas evidencias clínicas que avalaban su uso. Las conclusiones del estudio alumbraban que, ante la ausencia de pruebas científicas que apoyen este tipo de regímenes, la cuestión merece más atención por parte de las autoridades para concientizar a los consumidores de los riesgos que implican.
Pese a todo, publicidad y famosos se hacen eco sin pudor de esta absurda moda, logrando que el mito se extienda y desencadene un problema potencial de Salud Publica.
Lic.Nut. Ianna Lakierovich

