Rendimiento: 7 porciones
Ingredientes:
- 300g garbanzos
- ½ taza puré de zapallo
- 1 zanahoria rallada
- 1 cebolla picada
- 1 cta perejil picado
- 1 diente de ajo picado
- 1 huevo
- 2 cdas de harina integral
- 1 cda de jugo de limón
- 3 cdas de semillas de sésamo
- Avena
- Sal y pimienta a gusto
Preparación:
Dejar en remojo los garbanzos la noche anterior.
Tirar el agua y volver a cubrirlos con abundante agua limpia. Llevar a fuego lento hasta que rompa el hervor. Retirar la olla del fuego, escurrir, y volver a cubrir con agua limpia (puede agregar al agua una hoja de laurel o romero). Cocinar a fuego lento hasta que estén a punto.
Pisar los garbanzos hasta formar groseramente una pasta.
Por otro lado, saltear la cebolla y agregarla al puré de garbanzos, junto con el puré de zapallo, el perejil y el ajo picados y la zanahoria rallada.
Mezclar todo y condimentar a gusto.
Agregar el jugo de limón, el huevo y la harina integral.
Mezclar hasta formar una pasta homogénea.
En caso de notar falta de consistencia en la pasta formada, se puede agregar 1 cda de almidón de maíz.
Tomar porciones e ir armando las milanesas.
Pasar cada porción por avena mezclada previamente con las semillas de sésamo.
Aceitar una placa para horno, colocar las milanesas, y hornear a 180 grados, hasta que estén doradas.
Acompañar con una ensalada fresca.

